lunes, 25 de noviembre de 2013

DIEZ NOVELAS PERUANAS IMPRESCINDIBLES QUE DEBERÍAS HABER LEÍDO.

Tal vez te hayas topado con alguna de estas novelas durante el transcurso de tu vida: en el colegio, en el bus, en las librerías, en la oficina, en la casa de algún amigo o familiar. Tal vez te hayan hablado o recomendado leerlas.  Tal vez nunca lo hayan hecho. ¿Alguna vez leíste alguna de ellas.
 
Para el escritor peruano, Pedro Novoa Castillo (ganador del Premio Internacional de Novela Corta Mario Vargas Llosa 2012), existen diez novelas peruanas imprescindibles que son frutos del esfuerzo y del dolor de los grandes maestros de la literatura nacional.
 
Mario Vargas Llosa, Ciro Alegría, Edgardo Rivera Martínez, Miguel Gutiérrez, son algunos de los artesanos de las letras peruanas que, hasta hoy,  nos han dado inmensas satisfacciones y terribles momentos de lucidez.

Pedro Novoa nos deja en esta galería una pequeña reseña de cada uno de estos imprescindibles libros de la literatura peruana:

Ciro Alegría: “El mundo es ancho y ajeno”
El mundo es ancho y ajeno es una novela de Ciro Alegría que aborda la trágica lucha de Rosendo Maqui ante la opresión voraz de Álvaro Amenábar, encarnación prototípica del Gamonal abusivo y corrupto. Armado de una prosa ágil y sencilla a la vez, Alegría logra captar el drama de la lucha de los pueblos andinos en pos de lo básico para su subsistencia: una tierra inmensa que nunca será para ellos. | Fuente: Privada | Editorial Espasa/ Calpe.

José María Arguedas: “Los ríos profundos”
Los ríos profundos, novela cumbre de José María Arguedas, aborda la historia de Ernesto, un muchacho sensible y alerta que es enclaustrado en un internado de Abancay donde descubre que el aprendizaje para la vida y la adultez es un ejercicio lacerante. En este desarrollo o maduración, Ernesto descubrirá la amistad, la traición, la cobardía, el amor y sobre todo la injusticia que envuelve no solo a los internos, sino al pueblo en su integridad. | Fuente: Privada | Editorial Losada.

Oswaldo Reynoso: “En Octubre no hay milagros”
En octubre no hay milagros, novela consagratoria de Oswaldo Reynoso, donde nos pinta un paisaje crudo y pesimista de una Lima angustiada, decadente, a punto de derrumbarse al precipicio moral de su decadencia. Oswaldo nos narra dos historias que van discurriendo paralelamente durante un día, donde bajo el halo de la procesión del Señor de los Milagros, los personajes de clase alta desnudan su hipocresía más resguardada. Al tiempo que los de la clase baja tan solo le queda refugiarse a la religión para salvaguardase de su cruda realidad. | Fuente: Privada | Ediciones Wuaman Puma.

Enrique Congrains: “No una sino muchas muertes”
No una sino muchas muertes, novela de Enrique Congrains Martin, calificada por Mario Vargas Llosa como una ´novela salvaje´. Es una historia desgarradora donde la demencia, la degradación moral, la sordidez de la condición humana se pone a prueba. Impactante por sus escenas enmarcadas dentro del neorrealismo, erige a su protagonista como uno de los personajes femeninos más entrañables de la literatura nacional. Esta obra dio origen a la película Maruja en el Infierno dirigida por Francisco Lombardi. | Fuente: Privada | Populibros peruanos.

Mario Vargas Llosa: “La ciudad y los perros”
La ciudad y los perros: Novela emblemática de Mario Vargas Llosa que inicia el estallido del Boom latinoamericano al ganar el Premio Biblioteca Breve. Es la historia de unos muchachos que sobreviven a un régimen castrense dentro del colegio militar Leoncio Prado. Pero la calle, la ciudad, es una extensión de las reglas básicas, instintivas y machistas del colegio, donde bajo una lógica casi darwiniana, sobrevive el más fuerte. | Fuente: Privada | Editorial Alfaguara.

Mario Vargas Llosa: “Conversación en la catedral”
Conversación en la Catedral: Novela total de Mario Vargas Llosa que logra radiografiar la descomposición de un país lastrado por la corrupción. Crítica feroz de la dictadura de Odría. El Nobel logra que a través de una conversación en un bar, entre trago y trago se desamarre quizá la historia resumida de toda la república en la década del sesenta. A partir de esa obra, seguirá flotando, exigiendo respuesta la pregunta de Zavalita: ¿En qué momento se jodió el Perú? | Fuente: Privada | Editorial Alfaguara.

Mario Vargas Llosa: “La casa verde”
La casa verde: Una de las arquitecturas novelísticas más impresionantes de Mario Vargas Llosa. Aborda en esencia cinco historias que se entrecruzan tanto en la selva como en la costa piurana. El tiempo y el espacio se reconfigura, los personajes eje son don Anselmo, el sargento Lituma, Fushia y la Bonifacia. Obra maestra de la literatura universal. | Fuente: Privada | Editorial Alfaguara.

Alfredo Bryce Echenique: “Un mundo para Julius”
Un mundo para Julius: Novela entrañable de Alfredo Bryce Echenique que bajo la perspectiva de un niño, Julius, se ausculta una sociedad limeña decadente en sus esferas más altas. Armada de una prosa ágil, el uso de la oralidad y el humor, esta novela gana por tierna cualquier comparación. Todo un clásico de la literatura peruana. | Fuente: Privada | Editorial Peisa.

Miguel Gutiérrez: “La violencia del tiempo”
La violencia del tiempo: Novelón de Miguel Gutiérrez, aborda la historia de la estirpe de los Villar, bajo el lente atento y puntilloso del último de sus descendientes: Martín Villar. Una novela trepidante, de largo aliento que en sus más de mil páginas, abordan la realidad totalizante de un tiempo social con resonancias a Balzac, pero también del Boom latinoamericano. | Fuente: Privada | Editorial Punto de lectura. 

Edgardo Rivera Martínez: “País de Jauja” 
País de Jauja novela de Edgardo Rivera Martínez, que trata sobre las vacaciones de un quinceañero llamado Claudio Alaya, quien decide pasar el verano del 1947 en su ciudad natal, Jauja. Regresando al conflicto entre lo occidental y lo andino, el protagonista resuelve la disyuntiva, mediante un largo aprendizaje donde de alguna manera concilia ambas ´sensibilidades´. | Fuente: Privada | Editoral Peisa.
 FUENTE: http://www.rpp.com.pe/novelas-peruanas-leer-libros-noticia_650138.html

martes, 4 de junio de 2013

NOS PASAMOS LA VIDA LEYENDO.

NOS PASAMOS LA VIDA LEYENDO.
La lectura forma parte de la vida. Nuestra vida está dispuesta para la lectura. Se lee no solamente los textos o no  sólo  lo que está escrito, la lectura es casi infinita. Mi profesor de lenguaje en la secundaria nos decía que únicamente se lee los libros. Se hubiera producido un intenso debate en ese lugar, en ese momento al saber que no es así. Se lee el silencio, las posturas, la danza, la música, las imágenes, las pinturas, los gráficos, las actitudes y todo medio que nos ofrece un mensaje.

No se escribe para ser escritor, no se lee para ser lector se escribe y se lee para comprender el mundo. Y comprender el mundo significa comprender la vida. Todos tenemos qué leer en nuestra existencia. Cuando hablamos de lectura hablamos de esa capacidad de comprendernos a nosotros mismos, comprender a los demás; comprender lo que escuchamos y comprender lo que observamos diariamente.

Nos dicen que los chicos y las chicas de la escuela tienen dificultades para comprender lo que leen y dificultades para expresarse con claridad y fluidez. Al respecto afirmo, la falencia no es, especialmente,  de ellos, también alcanza a casi los 28 millones de peruanos y peruanas; por eso, el años 2004 se dio inicio la gran cruzada  nacional “Un Perú que lee, un país que cambia”. Si uno analiza, interpreta, mejor dicho, lee  la cruzada;  se sostiene que la motivación no va dirigido exclusivamente a los estudiantes para leer más, se pretende movilizar a todo un país y un país somos todos quienes hacemos uso del lenguaje en sus diversas manifestaciones.


Cuando apareció la cruzada aplaudimos. Luego se nos ofreció la Movilización  Nacional por la Comprensión Lectora. Dos excelentes propuestas y una gran oportunidad para que el Perú se acercara más a la lectura y el tema de la comprensión sea valorada en todos los niveles como una necesidad educativa y académica de primer orden. Si se pretende hacer que un país lea más y comprenda mejor, el trabajo no puede ser de los maestros y maestras solamente, es más, en algunas instituciones educativas de algunos de ellos.  

Así la lectura nos ayuda a comprender el trabajo de los maestros, de los comunicadores sociales, nos ayuda a comprender la convivencia en el barrio, a tomar las mejores decisiones en nuestra vida política. Cuando nos atienden bien en la tienda, en alguna agencia de viaje, cuando  tratan bien los mototaxistas, cuando escuchan nuestros reclamos; son actitudes que indudablemente se pueden leer.

Escuché una entrevista en una radio de alcance nacional donde el periodista pregunta al invitado ¿Cuál su lectura del país en pleno siglo XXI? El país está avanzando. En los últimos 20 años  se ha logrado electrificar a gran parte del territorio, se ha  logrado dotar de servicios básicos, los peruanos y peruanas son conscientes que tienen que estar interconectados a las telecomunicaciones, respondió el entrevistado. Entonces no tan solo se lee los libros, también la realidad.

La gran pregunta, ¿Dónde se puede   leer? Pensar que únicamente se lee  en la escuela es un gran error. La lectura al igual que el  aprendizaje no tiene una única carpeta, ni una única aula. La comunidad, el país, el mundo es la gran aula. Aprender a leer para aprender a interactuar, aprender a leer para decidir por uno mismo.

Una sociedad poco leída es una sociedad consumista, egoísta, poco educada con un horizonte incierto. Una persona que no lee, o lee mínimamente, o lee basura, convivirá eternamente con una cultura superficial, puede hablar mucho pero dirá siempre pocas cosas, porque dispone de un ramillete mínimo y deficiente de términos para formular sus opiniones.  Por eso, leer para comprender la vida, leer para ser mejores personas. Nuestro Premio Nóbel  de Literatura, Mario Vargas Llosa señala,   una persona leída encuentra los vocablos precisos para expresar sus ideas, está mejor preparada para aprender, pensar, enseñar, dialogar, y también, para fantasear, soñar, sentir.

Hagamos que la lectura sea nuestra compañera inseparable de nuestras vidas. Una compañera que nos da la mano y nos prepara para mirar sin larga vista el horizonte. El que lee y lee algún día escribe, oí decir a un amigo que hoy está en la UGEL Utcubamba, eso a sucedido conmigo. Ojalá eso también ocurra  con nuestros estudiantes, con los maestros, con  los peruanos y peruanas que no necesariamente están en el hermoso campo de la educación.

Con una sociedad lectora tendríamos una sociedad más democrática, menos excluyente, ciudadanos responsables y críticos e independientes difíciles de manipular, acabaríamos con la cultura del más vivo. Se los aseguro.

En definitiva todos podemos leer y nos pasamos la vida leyendo  lo que ocurre en el  tiempo y en el espacio.

Que hacer educativo 
Lic. Arnaldo Lizana Padilla